
Gastronomía colombiana – un viaje por los sabores que hacen único a este país
Hay países que se recuerdan por sus paisajes y otros por su gastronomía. Colombia tiene la suerte de reunir ambas cosas. Cada ciudad y cada región esconden recetas, ingredientes y costumbres diferentes que convierten cualquier comida en una forma más de conocer su cultura.
Durante nuestro viaje quisimos ir más allá de los lugares turísticos y descubrir qué comen realmente los colombianos en su día a día. Desde desayunos tradicionales hasta comida callejera o frutas que apenas encontramos en Europa, estos fueron algunos de los sabores que más nos sorprendieron.
Changua y buñuelo

Empezamos el día como lo hacen muchos colombianos, con una changua acompañada de un buñuelo recién hecho.
La changua es una sopa caliente preparada con leche, cebolla, agua, huevo, cilantro y pan. Puede resultar sorprendente para quien la prueba por primera vez, pero basta un par de cucharadas para entender por qué sigue siendo uno de los desayunos más tradicionales del país.
El buñuelo, elaborado con harina de maíz, yuca y queso, es el complemento perfecto. Crujiente por fuera, muy esponjoso por dentro y difícil comer solo uno. De los mecatos colombianos, diría que es mi favorito.
Churro Colombiano

Aunque recuerda visualmente a un donut, este dulce tiene personalidad propia. Es un bollo frito, ligeramente azucarado y con una textura muy diferente a la de los donuts que conocemos en Europa.
Relleno en este caso de arequipe, una versión mejor del dulce de leche argentino para mi gusto.
Lo encontramos en numerosas panaderías y cafeterías, donde forma parte del desayuno o de la merienda acompañado de un buen tinto, del que hablaremos más adelante en otro artículo.
Arepa rellena

Si hay un producto imprescindible en Colombia, ese es la arepa. Nosotros la probamos rellena, recién hecha y con abundante carne desmechada. Estaba un pelín salada, intuyo que por la mantequilla salada que usaron para barnizar pero igualmente, deliciosa.
Es uno de esos platos que resuelven cualquier comida del día. Sencilla, contundente y llena de sabor, demuestra cómo un ingrediente tan básico como el maíz puede convertirse en una auténtica especialidad. Las hay de mil maneras por lo que déjate llevar y prueba.
Maracuyá con lulo y picante

El lulo es la mejor fruta que existe. Punto.
Eso es algo que podría decir sin sentir vergüenza luego. Probamos un vaso preparado con maracuyá, lulo, hielo y abundante chile en polvo, también conocido como «Maracululacida» . Una combinación refrescante, intensa y muy diferente a lo que estamos acostumbrados, perfecta para combatir el calor de Villeta en este caso.
Los cuates

Gracias a una recomendación muy apreciada, descubrimos «Los Cuates». Es un cóctel que viene en lata y tiene un toque mexicano, por el tequila. Pega como una cerveza pero entra como un Monster Mango Loco. Este día lo degustamos en un partido de la «Sele» durante el mundial 2026 en Zipaquirá.
Aunque Los Cuates no es algo tradicional que se encuentre en la comida de Colombia, muestra cómo la influencia de otros países de América modifica costumbres. Vimos mucho cuates y poco Aguardiente, por ejemplo.
Cerveza

Pocas marcas están tan presentes en Colombia como Águila.
Ya sea para acompañar una comida, reunirse con amigos o disfrutar de las vistas tras una jornada de turismo, cualquier cerveza forma parte del paisaje cotidiano del país. Entre las más destacadas, diría que Póker, Club Colombia y Águila, aunque esta ultima es más conocida internacionalmente por ser patrocinadora de por ejemplo, la Selección de Colombia de fútbol. En este caso, la disfrutamos en un ambiente familiar en Cuidad Bolivar, un barrio a las afueras de Bogotá.
Frutas

Uno de los mayores descubrimientos del viaje fueron las frutas. Saben diferente.
Además de encontrar variedades que apenas llegan a España, muchas de las frutas que sí conocemos tienen un sabor mucho más intenso gracias al clima y a la proximidad entre el cultivo y el consumidor.
Lulo, mango, plátanos de diferentes variedades o aguacates gigantes son solo algunos ejemplos de la enorme riqueza agrícola del país.
Y por ultimo,
Picada

Terminamos esta ruta gastronómica con una de las comidas más populares cuando se reúne la familia o los amigos. La picada.
Sobre una gran bandeja se combinan diferentes carnes a la brasa, chorizo, morcilla, patata, arepa, plátano y otros acompañamientos que convierten cada comida en un momento para compartir. Se pueden modular y pedir más de algo o menos de lo otro.
Más que un plato, representa una forma muy colombiana de entender la gastronomía. Abundante, cercana y pensada para disfrutar en compañía. Se acompaña perfectamente de refajo, cerveza con gaseosa colombiana o porqué no, unas cervecitas.
Después de recorrer esta zona de Colombia, una cosa quedó clara. Su gastronomía es tan diversa como el propio país. Cada receta, cada fruta y cada bebida cuentan una parte de su historia y ayudan a comprender mejor la riqueza cultural de un territorio donde las tradiciones siguen muy vivas gracias a los que la viven.
Porque viajar también consiste en descubrir nuevos sabores, sentarse a la mesa con la gente local y dejar que la cocina cuente aquello que no siempre aparece en las guías de viaje.
